¡Qué experiencia tan encantadora, única y auténtica fue esta! ¡Alison no solo conocía bien los manglares, sino que también tenía mucho que contar sobre la vida en Costa Rica! Realmente disfrutamos del tiempo que pasamos en este recorrido. No hago muchas «actividades turísticas», ya que a menudo parecen artificiales, pero este era un negocio familiar, y su amor genuino por su hogar y su hospitalidad no podían ser falsos. Si quieres descubrir una parte única de Costa Rica con gente realmente agradable, ¡esta es la experiencia ideal para ti! ¡Sin duda volveré a hacerlo!