¡Experiencia increíble! Los fotógrafos fueron divertidos, fáciles de hablar, creativos, abiertos a nuestras ideas y nos hicieron sentir muy cómodos. ¡Incluso nos compraron un pequeño refrigerio en una cafetería! Sacaron lo mejor de nosotros que se podía capturar en una fotografía. Muy recomendable, y la próxima vez que estemos en el vecindario, ¡lo volveremos a hacer!