¡Fuimos en este recorrido con ganas de conquistar el miedo a las alturas y llegar a la cima! Lamentablemente, no lo logramos, pero afortunadamente fuimos los únicos dos en el recorrido y nuestro guía fue muy comprensivo y nos ayudó a volver a caminar, no nos sentimos presionados para continuar. ¡También nos proporcionó agua e incluso nos compró el desayuno por la mañana! Era encantador, incluso después de que no logramos terminar la experiencia del volcán, nos ofreció otras dos opciones, cuevas o baños termales. ¡No se pudo recomendar esto más! ☺️