Esta experiencia fue absolutamente increíble. Ya había estado en Oaxaca durante el día, que fue una experiencia completamente diferente. El amanecer en Hierve el Agua es el secreto mejor guardado. Tenía grandes expectativas y lo que viví superó con creces mis expectativas.
No hay turistas, no hay nadie en el lugar. Podría meditar, escribir en mi diario, bañarme en las albercas, disfrutar del silencio y del sonido de la naturaleza. Esta experiencia es para personas que quieren conectarse con la naturaleza y dejarse sorprender de verdad.
Elmer era muy amable y divertido. Sabía cuándo proporcionarme información y cuándo dejarme experimentar por mi cuenta sin interactuar. Contemplamos en silencio, tuvimos conversaciones profundas y nos reímos mucho. Sentí que la experiencia se adaptó a mis necesidades y a mi ritmo. Definitivamente lo volvería a hacer.