Yo lo describiría como un medio de transporte en lugar de un tour.
Nos prometieron que podríamos visitar el templo, el casino y las tiendas utilizando el teleférico, pero al llegar nos informaron de que uno de los teleféricos no estaba en funcionamiento porque estaba cerrado por mantenimiento. El guía debería haberlo sabido, ya que lleva un tiempo cerrado.
Nos dejaron en el punto más alto y no había transporte para ir al templo. El guía debió haberse ofrecido a reunirse con nosotros en la cima y llevarnos al templo; en cambio, tuvimos que gastar 40 ringgits más para tomar un taxi de ida y vuelta al templo.
Aunque el conductor fue amable, este “recorrido” no cumplió con nuestras expectativas.