Me encantó tomar esta clase con mi amigo. Exploramos la pintura, la cerámica y terminamos con un hermoso arreglo de flores secas, que se sentía como una forma tan reflexiva y creativa de envolver la experiencia. La clase estaba increíblemente bien estructurada, lo suficientemente relajada como para sentirse inspiradora, pero lo suficientemente guiada como para que siempre te sintieras apoyado, sin importar tu nivel de habilidad.
Hannah creó un ambiente tan acogedor y alentador e hizo que cada medio se sintiera accesible y divertido para experimentar. Me fui no solo con una pieza de la que estoy genuinamente orgulloso, sino también sintiéndome creativamente recargado.
Fue la combinación perfecta de aprendizaje, creación práctica y simplemente disfrutar del proceso. Recomendaría absolutamente esta clase a cualquier persona que busque aprovechar su creatividad, probar algo nuevo o simplemente pasar unas horas realmente encantadoras haciendo arte.