¡Nos lo pasamos muy bien! Como aficionadas al croché, ahora valoramos mucho más de dónde proviene la lana hecha a mano y el trabajo que conlleva. Además, fue encantador conocer a Andi y a sus ovejas (¡¡y a sus cachorros, gatos, cabras y pollos!!). ¡Y qué HERMOSO trayecto para llegar! Toda la experiencia fue maravillosa, muy divertida, y la conversación y la compañía fueron excelentes.