Recomendamos encarecidamente este recorrido único si sientes aunque sea un poco de curiosidad por el tequila. Comienza con una explicación realmente interesante sobre cómo se cultiva y cosecha el agave y, a continuación, te guía por las distintas técnicas de producción con varias paradas bien elegidas a lo largo del recorrido. La degustación en sí es fantástica, cuidadosa y sin prisas, y termina en el emblemático Cantaritos El Güero, que tiene un ambiente estupendo.
Algo que realmente me llamó la atención fue el desayuno que puedes pedir el día anterior: estaba muy bueno y sirvió de base para un día completo de degustación de tequila (que sin duda agradecerás más tarde).
Kim es una anfitriona increíble: atenta, bien informada y se asegura de que todo marche sobre ruedas. En general, una experiencia muy bien organizada que recomendaría sin duda.