Mauro fue un excelente anfitrión, nos recogió en nuestro apartamento, el transporte muy cómodo y apropiado para la ruta pactada, las visitas a las bodegas fueron estratégicamente elegidas, la bodega artesanal (la primera) fue espectacular, Federico el enologo fue muy versátil y académico en su narración, ideal para los que deseamos aprender de la cultura vitivinicola, permitió entender mas fácilmente los procesos en las siguientes bodegas que visitamos. El almuerzo fue espectacular (entrada, plato principal y postre) y por supuesto vinos de diferentes varietales que maridaron cada estadía perfectamente. Se aconseja venir preparado para la ocasión si no tienes costumbre de múltiples degustaciones. Mauro fue muy servicial, nos acompaño en todo momento y ayudó a resolver muchas dudas sobre nuestra estadía en general. Sin duda es una experiencia muy recomendable.