La experiencia fue en general interesante, especialmente la visita a la gran mezquita, que es impresionante.
Por otro lado, la organización podría mejorarse. La cita de la mañana no estaba clara: estábamos listos y salimos a las 8:30, pero luego esperamos unos 30 minutos en el estacionamiento de la mezquita para que otro grupo llegara en autobús.
En la gran mezquita había mucha gente, lo que dificultaba escuchar al guía. El resto del día también carecía de explicaciones y comentarios.
Además, habíamos pedido dos asientos para bebés, pero solo se proporcionó uno. Además, pagamos una tarifa infantil para un bebé menor de 2 años, lo que nos sorprendió.
En conclusión, la experiencia ganaría mucho con una mejor organización del tiempo, una mejor gestión de los grupos y una mayor atención a las necesidades de las familias con niños.