Fueron dos recorridos en uno: la oportunidad de visitar y conocer la artesanía tradicional de la zona, y de conocer y escuchar las historias de estas impresionantes mujeres que se rebelaron contra la tradición para dominar por sí mismas sus oficios y sus negocios. Cada parada fue única, y las historias de las mujeres y su oficio fueron singulares y cautivadoras. En cuanto a la organización del recorrido, todo transcurrió sin problemas, las paradas fueron interesantes y acogedoras, y fue genial salir al campo. Debido a un problema personal de agenda, nos atendió Jesús en lugar de Iveth y nos sorprendió un poco que un hombre dirigiera un recorrido sobre el empoderamiento de la mujer, pero Jesús fue fantástico. Conocedora, agradable, excelente para unir al grupo y enormemente respetuosa y asombrada por las mujeres que conocimos y por lo que han logrado.