Excelente experiencia que despierta todos los sentidos! Un viaje lleno de sorpresas a través de la música, la comida, los vinos y el arte improvisado de un grupo de desconocidos, que a esa altura de la cena, se sienten muy cercanos. El anfitrión esta atento a todos los detalles y nos comparte su hogar, un lugar hermoso y cálido. No dejes de vivir esta experiencia inolvidable si venís a Mendoza!