Lo contrate como una experiencia diferente y resultó ser un paseo por una quesería donde vimos unos pocos animales, no vimos cómo se elaboraba el queso y terminamos con lo que llaman una degustación que fueron 6 trocitos minis de diferentes quesos ( un triángulo dividido en 2/3 partes…) en un espacio diminuto que es la tienda, de pie y donde nos vendieron botellas de agua a 1 euro. El problema no es la quesería ni la hija de los dueños, ahora dueña que hizo de guia, es la empresa Curiosity que hace de anfitrión (comisionista) y lo vende como una experiencia maravillosa a un precio desorbitado de 59€ por persona, O creo que hayan visto ni realizado la experiencia, es imposible. Es admirable el trabajo de la granja, que elaboren el queso de forma tradicional y entiendo que necesiten otra fuente de financiación pero deberían cuidar más los detalles sobre todo en la degustación, es ridícula. Por otro lado los quesos son increíbles y la quesería merece publicitarse directamente en Airbnb.