Esta experiencia fue uno de los aspectos más destacados de mi viaje. Mis botas de montaña no tenían verdadero desgaste hasta este viaje, lo que fue emocionante. Cruzar el río para llegar a las propiedades fue solo el comienzo. Estoy acostumbrado a caminar en los estados, lo que no implica machetes y los caminos suelen estar pavimentados, por lo que esta fue una verdadera caminata por la selva tropical. Había tantas ranas hermosas y coloridas y algunos animales aterradores que me ayudaron a enfrentar algunos miedos. Probamos algunas frutas de cacao, pero en realidad no pudimos moler ninguna, pero obtuvimos una muestra de chocolate terminado para llevar. Solo estábamos mi pareja, yo, los guías y los anfitriones, así que fue muy íntimo y detallado durante la caminata. Fue un poco difícil llegar a la cascada, lo que puso a prueba mi resistencia, ¡pero el viaje valió la pena! Era tan hermoso y virgen. En general, fue una gran experiencia y hermoso ver cómo un lugareño y su amigo viven de la tierra. Si vuelvo a CR, lo volveré a hacer. Gracias a los anfitriones por organizar esta experiencia