Pasamos una clase de cocina maravillosa con Sybille. Había pensado en cada detalle, desde las compras en el mercado hasta la cálida bienvenida que nos dio en su casa y la preparación de nuestro maravilloso almuerzo. Se sentía como si fuéramos amigos de la familia en la ciudad de visita. Sybille fue amable, bien informada y organizada. Y, sobre todo, ¡la comida estaba deliciosa! ¡Recomendamos encarecidamente su experiencia culinaria cuando estés en Annecy!