¡Una experiencia fantástica e inolvidable! No esperábamos divertirnos tanto y terminamos disfrutando cada minuto. Cat fue increíble, nos guio paso a paso, nos ayudó a sentirnos cómodos con el fuego y nos enseñó a comer fuego con seguridad y confianza. Hizo que toda la experiencia fuera emocionante, acogedora y sorprendentemente cercana.
¡Una actividad tan única y memorable, y definitivamente algo que no te puedes perder en Los Ángeles si buscas algo diferente y aventurero!