Excelente clase de cocina: aprendimos a preparar croquetas y tortilla española. La instructora fue muy complaciente: le enviamos un mensaje con antelación para pedirle una versión con champiñones de las croquetas y estaban deliciosas. Apreciamos el tamaño íntimo del grupo (éramos una familia de 5 personas, más nosotros dos y otras dos personas), lo cual fue perfecto para repartirnos las tareas de preparación y cocina, y para comer juntos al final. Comimos papas fritas y aceitunas y bebimos vino mientras el instructor nos explicaba la preparación y nos enseñaba sobre la cocina española. También ofrecen clases de paella, pero agradecimos la oportunidad de aprender sobre más aperitivos que podríamos preparar de forma realista en casa más adelante. Anfitriones encantadores y un lugar para cocinar limpio y soleado. La entrada está señalizada con carteles de la clase de cocina y se encuentra a la derecha de la entrada del mercado, en el exterior del edificio.