Realmente disfruté de toda la experiencia. ¡Qué tesoro en el estudio de Sarah: mucha vajilla vintage colorida alrededor de la habitación para inspirarte para crear tu propia creación de mosaicos únicos! Me sentí muy orgullosa de mí al final del día después de no tener ni idea de lo que haría cuando entrara en la habitación. Sarah hizo que mi hijo y yo nos sintiéramos muy cómodos. A los 8 años, le costó pensar qué hacer, pero Sarah le ayudó a cortar algunos azulejos y nos mostró libros de ideas sobre lo que podíamos hacer. En poco tiempo nos encantó jugar con las herramientas de corte y elegir nuestros colores y diseños. ¡Mi hijo libre a su manera única e hizo un azulejo que ahora exhibe con orgullo en su habitación! También estoy muy satisfecho con mi diseño de flores en maceta rosa y azul que coincide con mi cocina. Después de haber hecho esta experiencia, me siento empoderada para asumir un proyecto más grande en la pared de mi jardín después de haber aprendido sobre todos los materiales y herramientas necesarios, así como las técnicas para lograr una obra de arte que sea agradable a la vista. Sarah nos mostró cómo traer diferentes texturas, como cuentas y botones, para ayudar a equilibrar los azulejos y darle vida. Al final de la sesión, nos mostró cómo lechar los azulejos para lograr un acabado perfecto. Ya he recomendado esta experiencia a muchos amigos, ya que me sentí orgulloso de hacer algo tan especial en relativamente poco tiempo. Sarah también hizo deliciosos pasteles con los que mi hijo estaba encantado. Sería genial como una idea del Día de la Madre o un regalo de cumpleaños. ¡Muchas gracias por un gran día, Sarah!