Son una pareja amistosa y familiar con intenciones sinceras. Aunque fue una experiencia agradable, carece del atractivo profesional que he visto en otras actividades de cocina en Tailandia e Indonesia. El lugar y las instalaciones eran sencillos, pero el amor y la alegría eran evidentes. Sigo recomendándolo, ya que no he visto ninguna opción alternativa.