Elegimos la opción de pintar una linterna, pero, cuando vimos las hermosas opciones de telas estampadas, decidimos no pintar. Se nos instruye paso a paso y, luego, alguien revisa nuevamente nuestro trabajo antes de pasar al siguiente paso. Siempre había alguien cerca para ayudar. Al final, nos mostraron nuestras patentes iluminadas y nos ayudaron a tomar fotos. Fue una experiencia realmente inolvidable y el dinero bien invertido. Tardé unas 3 horas o menos. ¡Apoya a esta empresa familiar!