La experiencia superó mucho mis expectativas. Amos fue muy servicial, y fue realmente divertido ver el partido por la medalla de oro con él. Gracias a sus explicaciones, el evento fue mucho más claro y atractivo, lo que nos permitió vivir juntos el espíritu olímpico de la mejor manera posible.
La organización fue eficiente y amable; nos ofrecieron pretzels y bebidas calientes, un gesto muy apreciado. Amos es un gran campeón, pero al mismo tiempo es una persona sumamente humilde y servicial. Pasar tiempo con él fue fantástico, y tuvimos la oportunidad de intercambiar opiniones y compartir experiencias en común, no solo sobre el curling, sino también sobre los deportes en general.
Recomendamos encarecidamente este tipo de experiencia: ¡realmente, un día para recordar!